Como punto de partida, desde la fundación RSF  confiamos  en la creación de una unión, de una comunidad, que trabaja por impulsar la investigación pedagógica, a favor de los niños y niñas que en la actualidad se ven sometidos a cualquier tipo de situación de opresión sistemática o en contextos de macro-violencia institucional. Por ello, nuestra labor pedagógica se centra en desarrollar un trabajo en el que las/os más pequeñas sean el centro de un proceso que impulse un entorno de paz y no violencia, y en la formación de ciudadanos y ciudadanas libres, que cuentan con plenos derechos y capaces de asumir responsabilidades en su propia evolución personal, familiar y comunitaria.

Confiamos en el acompañamiento emocional respetuoso, -en toda variedad de nombres, herramientas, procedencias y cosmovisiones-, como una gran herramienta con la que poder impulsar dicho trabajo. De esta manera, con la principal finalidad de construir una "casa de todas", impulsamos todo trabajo pedagógico que busque el fortalecimiento de un proceso en el que niños y niñas puedan verse como sujetos de su propio destino histórico, de su propio crecimiento personal. Un trabajo que se aleja de cualquier metodología -o método- concreta, aunque haya buscado inspiración en las bases filosóficas que defiende la Educación Popular.

No trabajamos con ninguna metodología concreta, ya que consideramos que toda praxis pedagógica es contextual y se ve sujeta a un constante proceso o cambio en cualquier tipo de ámbito. Mientras, confiamos en el aprendizaje a lo largo de la vida, respetando un entorno cuya base radique en la ética del cuidado. 

Asimismo, desde la entidad consideramos que gran parte de la sabiduría que completa nuestra esencia viene dada por la historia que construimos a través de nuestras antepasadas y antepasados, de nuestras raíces. Gracias a la colaboración horizontal, en comunidad, ponemos en valor la importancia de generar espacios seguros para que se pueda desarrollar libremente aquella sabiduría que a través de los siglos ha quedado relevada a un segundo plano, siempre bajo el paraguas del respeto por la cultura del lugar, a través de nuestras alianzas.

Mural situado en el interior de la Casa de la Salud de la Comunidad López Hernández, situada en el mpio. Venustiano Carranza (Chiapas, México)