Parte de nuestra manera de ver la pedagogía se inspira en la pedagogía de Victoria Subirana, y su fundación Escuelas Transformadoras, en Nepal, con la que colaboramos a nivel formativo. Una idea que se sustenta en tres fases concretas, y que extraemos de su creación.

 

En primer lugar, Victoria propone como paso inicial "identificar", lo cual significa "darse cuenta de lo que sucede en cada momento, percibir lo que sucede a nuestro entorno, darse cuenta de nuestras emociones, nuestro estado de ánimo, del flujo de nuestros pensamientos". Es decir, tomar consciencia "de la causa y efecto de todo lo que pensamos, decimos y hacemos". Un hecho que en pedagogía se traduce en promover el hábito de hacer al alumno consciente de su propio aprendizaje, independizándolo de las críticas o aprobaciones del maestro, y "vinculando los conceptos que se aprenden en el aula a la propia vida y a su evolución personal". Como concepto clave para nuestra idea de pedagogía, recogemos el concepto de interiorización, un proceso ligado "al aprendizaje significativo", que tan solo puede surgir del propio niño/a, no puede ser impuesto: "cuando alguien interioriza una teoría, una destreza, o una idea, significa que la hace suya, que puede reproducirla siempre que sea necesario, que no se olvida con el paso del tiempo y se lleva como una segunda piel".

Finalmente, el tercer paso sería la capacitación para que el individuo aprenda a diseñar el camino de su propia evolución, dotándolo de las herramientas necesarias para tomar consciencia sobre los cambios que experimenta en su proceso personal. 

Práctica de "las raíces del sufrimiento", del curso de P. Evolutiva (Ed. 2018 - Katmandú, Nepal)